Hay una cosa que he experimentado en mis propias carnes: pasar de jugar en un setup con mucho input lag a uno que responde casi al instante se nota muchísimo. Y una vez te acostumbras a jugar con baja latencia, volver a un equipo lento se hace inaguantable.
El objetivo de esta guía es claro: entender qué es el input lag, distinguirlo de otros problemas de imagen y aplicar los ajustes que más reducen la latencia en TV, monitores, PC, PS5, Xbox, Nintendo Switch y mandos.
Respuesta rápida: el input lag es el retraso entre pulsar un botón y ver la acción en pantalla. Para reducirlo, activa el modo juego de la TV, usa HDMI/DisplayPort directo, desactiva procesados de imagen, configura la consola o el PC a la mayor tasa de refresco estable, usa VRR/ALLM si tu pantalla lo soporta y conecta por cable Ethernet cuando el problema sea online.
Esta es la primera guía de la serie Sincronización de imagen:
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¿Qué es el input lag?
La traducción literal de este concepto es latencia de entrada. En videojuegos, normalmente hablamos del tiempo que pasa desde que pulsas un botón, mueves un stick o haces clic con el ratón hasta que esa acción se refleja en pantalla. Este intervalo se mide en milisegundos (ms).
El input lag afecta sobre todo a los jugadores, porque la sensación de control depende de que la pantalla responda rápido a lo que hacemos con el mando del PC, el teclado o el ratón. En juegos competitivos se nota más, pero también molesta en plataformas, conducción, acción o cualquier juego donde necesites precisión.
No hay que confundirlo con otros problemas parecidos:
- Tiempo de respuesta del panel: mide lo que tarda un píxel en cambiar de estado. Si es alto, verás estelas o ghosting, pero no siempre significa más input lag.
- Ping: es la latencia de red entre tu equipo y el servidor. Afecta al juego online, pero no a un menú local o a un juego offline.
- Stuttering: son tirones o irregularidad en los frames. Puede hacer que el control se sienta peor aunque el input lag no sea el problema principal.
- Tearing: es la rotura de imagen por falta de sincronización entre GPU y pantalla. Se arregla de forma distinta.
Por eso, vamos a aprender cómo medir el input lag y reducirlo en televisiones, monitores, ordenadores, consolas y periféricos.
Cómo saber si tienes input lag
La señal más clara es que el juego responde tarde. Mueves la cámara y parece pesada, saltas y el personaje tarda un instante en reaccionar, apuntas y notas que siempre vas por detrás de lo que quieres hacer.
Antes de comprar nada, prueba esta secuencia rápida:
- Activa el modo juego de la TV o monitor.
- Conecta la consola o PC directamente a la pantalla, sin capturadoras, barras de sonido o adaptadores intermedios.
- Prueba otro puerto HDMI de la TV, especialmente uno marcado como 4K/120 Hz, HDMI 2.1, eARC o Game.
- Desactiva suavizado de movimiento, interpolación, reducción de ruido, contraste dinámico y otros procesados.
- Si juegas online, prueba una partida por cable Ethernet para separar input lag de ping o Wi-Fi inestable.
- Compara el mismo juego en modo rendimiento y modo calidad si la consola lo permite.
Si al activar el modo juego o cambiar de puerto la sensación mejora de golpe, el cuello de botella estaba en la pantalla o en su procesado de imagen. Si solo ocurre online, probablemente el problema sea de red.
¿Cómo medir el input lag en TV y monitores?
El input lag de las televisiones y monitores es el tiempo que tarda la señal de vídeo desde que entra por el puerto HDMI o DisplayPort (por nombrar los más comunes) hasta que sale por pantalla.
Hay varias formas de medir el input lag, la primera es con un dispositivo que se conecta al televisor, la segunda es algo más rudimentaria pero efectiva y la última solo al alcance de unos poco elegidos.
MÉTODO 1: Input Lag Tester
El input lag tester es un dispositivo que se conecta por HDMI y envía una señal lumínica a la pantalla. Esta señal es recogida mediante un sensor y determina el tiempo que ha tardado en llegar a la pantalla.

Puedes encontrar el Input Lag Tester en esta web.
MÉTODO 2: Doble pantalla
Para llevar a cabo este método necesitamos:
- 1 ordenador con una tarjeta gráfica de 2 salidas de vídeo
- 1 monitor gaming de baja latencia
- 1 cámara slow motion (la del móvil o gopro sirven)
- Software de reloj de milisegundos
Este método consiste en conectar la tele o monitor del que queramos saber su latencia a una de las salidas de la tarjeta gráfica y en la otra salida conectamos un monitor de baja latencia (alguno que ya tengamos sus especificaciones por parte del fabricante).
Tenemos que ejecutar un programa que haga de cronómetro, como este que no necesita instalación y grabar las 2 pantallas a la vez en slow motion.

La cosa de grabar en slow motion es que es el método de grabación que más frames recoge por segundo y cuantos más mejor, para minimizar el margen de error de este estudio.
Una vez grabado reproducimos el vídeo, lo pausamos en cualquier frame y para saber el input lag simplemente restamos los milisegundos de la televisión o monitor que queremos conocer la latencia al del que ya la conocíamos.
MÉTODO 3: Dispositivo LDAT

El LDAT (Latency Display Analysis Tool) es un dispositivo fabricado por la propia NVIDIA diseñado para causar envidia.
Y aunque parezca una broma, no lo es, ya que a día de hoy solo tienen acceso a este dispositivo algunos analistas especializados y elegidos por la marca. Por lo tanto, si quieres hacerte con este dispositivo, o tiras de contactos o te haces analista de monitores.
A grandes rasgos, se trata de un dispositivo que utiliza un sensor lumínico y un software para medir el tiempo entre el envío de la señal hasta que se muestra por pantalla.
¿Cómo reducir el input lag en las televisiones o monitores?
En las tv el input lag depende única y exclusivamente del procesado que hace la televisión de la imagen antes de mostrárnosla por pantalla. Este input lag será mayor o menor en función de cuánto se retoca la imagen y de la potencia del procesador interno de la tele que maneja los eventos que ocurren dentro de su placa base.
Una cosa que nos pone de los nervios a los que nos gusta jugar en TV es que los fabricantes no indican el input lag en sus especificaciones y tenemos que recurrir a páginas de terceros como ésta para conocer el dato.
Como referencia orientativa para jugar:
- Más de 100 ms: injugable para casi cualquier juego de acción.
- Entre 50 y 100 ms: se nota lento, aunque puede valer para juegos tranquilos.
- Menos de 50 ms: aceptable para jugar, pero no ideal en competitivo.
- Menos de 20 ms: buena experiencia para la mayoría.
- Menos de 10 ms: excelente si además el juego mantiene una tasa de frames estable.
Para reducir el input lag en una TV tenemos que reducir el procesado de la imagen. El primer ajuste es casi siempre el mismo: activar el modo juego.
La mayoría de Smart TV actuales cuentan con modo juego. En ese perfil la tele recorta procesamiento adicional para que la señal llegue antes a pantalla. Si usas una consola reciente, revisa también si la TV activa automáticamente ALLM (Auto Low Latency Mode), porque este modo cambia al perfil de baja latencia cuando detecta una consola compatible.
Después revisaría estos ajustes:
- Desactivar interpolación de movimiento: nombres como MotionFlow, TruMotion, Motion Plus o similares suelen añadir retraso.
- Quitar procesado innecesario: reducción de ruido, contraste dinámico, realce de bordes, suavizado y filtros de imagen.
- Usar el puerto adecuado: en PS5, Xbox Series X|S o PC moderno, conecta al HDMI que soporte 120 Hz, VRR o el modo gaming completo de tu tele.
- Configurar 60, 120 o 144 Hz si está disponible: más Hz suelen reducir la latencia percibida, siempre que el juego y la pantalla lo mantengan bien.
- Activar VRR cuando encaje: ayuda a que la pantalla se sincronice con la tasa real de frames y puede mejorar la sensación de respuesta.
¿Cómo reducir el input lag en los monitores gaming?
En el mundo de la PC Gaming Master Race la cosa cambia un poco.
Los monitores para PC no tienen tanto procesado de imagen como muchas televisiones. Aquí suele importar más la combinación de tasa de refresco, tiempo de respuesta real, overdrive, VRR y estabilidad de frames.
Tenemos la suerte de que muchos monitores gaming sí anuncian datos de latencia o respuesta, aunque conviene leerlos con cuidado. Un “1 ms” de marketing no siempre equivale a 1 ms de input lag total: muchas veces habla del tiempo de respuesta del píxel en una condición concreta.
Ajustes recomendados en monitor y PC
- Comprueba los Hz en el sistema: no basta con tener un monitor de 144 Hz, 165 Hz o 240 Hz; hay que seleccionarlo en Windows, macOS, consola o panel de la GPU.
- Usa DisplayPort o HDMI adecuado: si el cable o puerto limita la tasa de refresco, estarás jugando por debajo de lo que permite la pantalla.
- Ajusta el overdrive con cabeza: el modo más agresivo puede reducir estelas, pero también generar overshoot o artefactos. Normalmente el ajuste medio o rápido es más equilibrado que el extremo.
- Activa NVIDIA Reflex o modo baja latencia si el juego lo soporta: en PC puede reducir la cola de renderizado y hacer que la entrada se sienta más directa.
- Evita V-Sync si te añade retraso: puede eliminar tearing, pero en algunos escenarios aumenta la latencia. Si tienes VRR bien configurado, suele ser una opción más limpia.
- Prioriza FPS estables: un juego a 120 FPS estables suele sentirse mucho mejor que uno que fluctúa constantemente.
Si ya has activado modo juego, revisado Hz y quitado procesado extra, el siguiente salto suele venir de una pantalla rápida de verdad: muchos Hz, VRR y buen comportamiento real, no solo un “1 ms” grande en la caja.
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Tecnologías VRR (Variable Refresh Rate)
VRR permite que la tarjeta gráfica, consola y pantalla ajusten la frecuencia de refresco a la tasa real de frames del juego. Esto ayuda a mejorar la fluidez y reduce problemas como el tearing. En muchos setups también mejora la sensación de control, porque evita esperas y sincronizaciones torpes entre GPU y pantalla.
Los principales desarrolladores de la tecnología VRR son:
- NVIDIA: G-SYNC, G-SYNC Ultimate y G-SYNC Compatible
- AMD: FreeSync, FreeSync Premium y FreeSync Premium Pro
¿Cómo reducir el input lag en las consolas y ordenadores?
Una vez ya tenemos controlado el tema de la imagen, vamos a ver qué otros elementos afectan al input lag.
Para las consolas y ordenadores, además de la señal de vídeo, tenemos otra entrada adicional, que es la de nuestro mando o teclado y ratón. Y si estamos es un multijugador online, también hay que sumar el ping de nuestra conexión.
Ajustes rápidos en PS5, Xbox, Switch y PC
- PS5 y Xbox Series X|S: usa el modo rendimiento cuando el juego lo permita, activa 120 Hz si tu pantalla lo soporta y revisa VRR/ALLM en los ajustes de pantalla.
- Nintendo Switch: el margen de ajuste es menor. Lo más importante es usar una TV en modo juego, evitar adaptadores raros y jugar con mandos bien cargados y sincronizados.
- PC: selecciona la frecuencia real del monitor, evita limitarte a 60 Hz por error, prueba modo pantalla completa exclusivo si el juego lo permite y cierra software que capture o superponga imagen si añade latencia.
- Capturadoras y barras de sonido: si notas retraso, prueba consola o PC directo a la pantalla. Algunos dispositivos intermedios añaden latencia o limitan funciones como VRR/120 Hz.
Elegir un controlador con bajo input lag
¿Cuánto tiempo tarda en llegar la señal desde un mando de PS4, un mando moderno o un teclado gaming a la consola o PC?
Mi recomendación es que no os comáis demasiado la cabeza con este apartado salvo que compitáis a alto nivel o notéis un problema claro. La pantalla, los FPS, el modo de imagen y la conexión suelen marcar más diferencia que cambiar de mando sin diagnóstico.
En PC, teclado y ratón por cable siguen siendo la opción más directa. En consola, usar el mando oficial o un mando con buena compatibilidad suele ser suficiente. Si juegas inalámbrico, mantén el mando cargado, evita distancia innecesaria y reduce interferencias si tienes cortes o respuestas raras.
También hay factores que no podemos controlar del todo, como el motor gráfico del juego, la cola de renderizado, el sistema operativo, la tasa de frames o cómo cada título procesa la entrada. Por eso dos juegos en la misma pantalla pueden sentirse muy distintos.
Mejorar el ping de nuestra conexión a Internet
El último factor del que vamos a hablar sí que podemos optimizarlo hasta cierto punto y es la conexión a Internet, también conocida como ping si hablamos en términos de latencia.
El ping es el tiempo que tarda una señal desde que sale de un dispositivo (pc/consola), llega a un servidor (del juego) y vuelve al dispositivo.
Vamos a simplificar este apartado en 4 pasos para optimizar cada fase de la conexión.
- Sistema operativo - tarjeta de red: revisa descargas en segundo plano, actualizaciones, VPN, antivirus muy agresivos o apps que estén consumiendo red mientras juegas.
- Tarjeta de red - router: la mejor conexión sigue siendo por cable Ethernet. Si juegas por Wi-Fi puede haber pérdidas de paquetes, saturación o interferencias.
- Router - Internet: la fibra suele ser la conexión más estable para jugar, pero también importan la calidad del router, la saturación de la línea y la ruta de tu operador.
- Proveedor de Internet - servidor del juego: cuanto más lejos esté el servidor, más difícil será tener ping bajo. Si el juego permite elegir región, usa la más cercana y estable.
Si tuviera que quedarme con un orden de actuación, sería este: primero modo juego y puerto correcto, después tasa de refresco y VRR, luego estabilidad de FPS, después mando o periféricos y por último red si el problema aparece jugando online.
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